Europa presenta a Rusia como un «gran enemigo» para convencer a los europeos de que paguen más impuestos, necesarios para construir su propia defensa, tras perder el «paraguas estadounidense» de seguridad, así lo declaró este domingo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

Según Peskov, construir una propia identidad defensiva, algo que está haciendo actualmente Europa, «cuesta muchísimo dinero», después de que se quedara sin el «paraguas estadounidense tan barato en materia de seguridad». Señaló que los gastos en defensa recaen sobre los ciudadanos a pie: aumentan el precio del alquiler, crecen impuestos, el coste de electricidad y de gasolina; este aumento provoca malestar entre los europeos.

«¿Cómo convencer a los votantes? Inventarse un enemigo. ¿Qué enemigo resulta más convincente? Un gran enemigo, importante y poderoso», fueron algunas de las interrogantes claves difundidas en una entrevista con el periodista Pável Zarubin. Anteriormente, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, afirmaron en julio que Europa no puede «externalizar» la seguridad del continente a EEUU a través de la OTAN, como hizo durante décadas.

En un artículo conjunto, señalaron que los miembros de la OTAN en el continente están rearmándose, mientras que los gastos de defensa y producción crecen. «La época en la que Europa delegaba gran parte de su defensa ha llegado a su fin», señalaron. Mientras, el presidente estadounidense, Donald Trump, insiste en que los países de la OTAN incrementen su gasto militar, argumentando que Washington invierte «miles y miles de millones de dólares más» que las naciones europeas, pese a que el océano Atlántico separa a EEUU de lo que el bloque considera como sus amenazas inmediatas.

Por ello, exige que todos los aliados eleven su contribución al 5 % del PIB para 2035. La Administración estadounidense también está insatisfecha con el nivel de dependencia de los países europeos de Washington, que puede provocar fuertes recortes a los cerca de 80.000 militares estadounidenses desplegados en la región.

En este contexto, Reuters también apuntó que EEUU podría reducir su presencia en países que Trump considera que no apoyaron suficientemente su guerra contra Irán. El Pentágono ya tiene prevista una retirada de tropas estadounidenses de Europa, que debe concluir en diciembre.

T/RT