En varias playas del norte de España y del suroeste de Francia viven la reaparición anual de la carabela portuguesa (Physalia physalis), una especie parecida a una medusa cuya picadura produce un intenso dolor y puede causar graves efectos secundarios, informan medios locales.

Este invertebrado marino procede de aguas tropicales y llega en grandes cantidades a las playas arrastrado por el viento, lo que provocó interrupciones temporales en la práctica del baño.

La especie es un organismo colonial, técnicamente conocido como un hidrozoo, un conglomerado de microorganismos que actúan de forma conjunta para obtener alimento y protección. Sus largos tentáculos, llenos de células urticantes, pueden llegar a medir hasta varias decenas de metros de largo.

El cierre temporal de las playas se ejecuta para evitar las picaduras de la carabela Portuguesa, que produce lesión en la zona que entra en contacto con los tentáculos, de forma similar a una medusa, y se caracteriza por generar inflamación y edema inmediatamente tras el contacto.

La principal diferencia con la picadura de una medusa común son las complicaciones que pueden aparecer, como ulceración, necrosis e infección de la herida, que pueden incluso dejar cicatrices.

T/ La iguana tv