
Las calles de distintas ciudades de Francia, entre ellas París, Rennes y Lyon, fueron este martes 13 de octubre el escenario de represión policial durante la quinta jornada de protestas convocada por sindicatos estudiantiles y que sumaron la participación de estudiantes universitarios, profesores y personal educativo.
Ante la masiva participación de manifestantes que exigen, entre otras, soluciones a la crisis educativa, la supresión de la plataforma Parcoursup y un plan de urgencia para la escuela pública, las Compañías Republicanas de Seguridad (CRS) respondieron con lanzamiento de gases lacrimógenos y el despliegue de camiones cisterna equipados con cañones de agua en puntos como la bulevar Saint-Michel, en la plaza Vauban y en la plaza de Italia.
Las intervenciones de la policía, que incluyeron detenciones y momentos de alta tensión, chocaron contra una firme resistencia de los manifestantes que corearon consignas contra el Gobierno de Emmanuel Macron: «Macron nos declaró la guerra. Y la Policía también», «¡Macron nos hace la guerra, y su policía también, pero seguimos determinados, para bloquear el país!»
En Lyon, la solidaridad se manifestó a través de una destacada unidad obrero-estudiantil, donde los trabajadores integraron cordones humanos para blindar a los alumnos de secundaria frente a la ofensiva policial.
Para la jornada de este martes, los sindicatos del sector educativo promovieron un paro general en todo el país. Según datos aportados por la Student Union, 90 % de las universidades en territorio francés se encuentran cerradas o bloqueadas, acompañadas por protestas masivas en distintas regiones.
Estas acciones buscan dar continuidad a la demostración de fuerza en la masiva movilización llevada a cabo el pasado 6 de octubre, fecha que registró alrededor de 450.000 manifestantes a nivel nacional, de los cuales unos 100.000 se concentraron en París.
T/Telesur

