
La policía británica investiga indicios de delitos en los conciertos del dúo punk Bob Vylan y del trío irlandés Kneecap, uno de cuyos miembros afronta un cargo de terrorismo por esgrimir en 2023 una enseña de Hezbolá.
Durante el festival de Glastonbury se efectuaron una serie de proclamas contra Israel lanzadas desde el escenario cuando se llevaba a cabo el concierto de estos artistas musicales, que pedían, entre otras cosas, la “muerte” del Ejército israelí.
Los agentes del condado inglés de Avon y Somerset, donde se celebra el certamen, indicaron en X (la antigua red social Twitter) que analizan imágenes de esas actuaciones, para determinar si se cometieron delitos que requieran una investigación penal.Los eslóganes suscitaron las críticas de la embajada de Israel en Londres, mientras que políticos británicos pidieron explicaciones a la cadena pública BBC, que retransmitió el evento.
Durante su intervención en el escenario West Holts, Bob Vylan animó al público a corear “Free, free Palestine” (Libertad para Palestina) y “Death, death to the IDF” (Muerte al Ejército israelí).Kneecap, empezó su espectáculo arremetiendo contra el primer ministro británico, Keir Starmer, quien había considerado “inapropiada” su presencia en el festival. Liam Óg Ó hAnnaidh (Mo Chara), que está citado ante la Justicia el 20 de agosto, apareció con un pañuelo palestino, mientras que su colega JJ Ó Dochartaigh (DJ Provai) lucía su habitual pasamontañas con los tres colores de la bandera irlandesa y una camiseta en apoyo a Palestine Action, un grupo que el Gobierno laborista quiere ilegalizar.
Luego de lo sucedido, el ministro de Sanidad, Wes Streeting, calificó los cánticos de “horribles” y opinó que tanto la BBC como el festival “tienen preguntas que responder” por haber permitido su difusión, si bien reconoció que desconoce si, logísticamente, podría haberse evitado. También instó no obstante a la Embajada de Israel, que denunció lo que considera antisemitismo en las redes sociales, a “ocuparse de la violencia de sus propios ciudadanos” contra palestinos en Cisjordania.
Finalmente, la embajada israelí se declaró en X “profundamente perturbada” por los mensajes “incendiarios y llenos de odio” pronunciados durante el festival y dijo que “la libertad de expresión no debe usarse para justificar la incitación al odio o la violencia”. Por su parte la organización del festival, emitió un comunicado donde afirma que “no tolera los discursos de odio ni la incitación a la violencia de ningún tipo por parte de sus artistas”.
T/Agencias

