
El presidente colombiano, Gustavo Petro, calificó este jueves de «golpe profundo a la economía nacional y al pueblo» la decisión del Congreso de no aprobar la ley de financiamiento o reforma tributaria con la que el Ejecutivo esperaba recaudar unos 3 mil millones de dólares, para equilibrar el presupuesto del próximo año.
En un mensaje en su cuenta de X, el mandatario advirtió al país de las «consecuencias» y de «la reacción» de su administración ante este golpe recibido por las comisiones económicas en ambas cámaras, que pone en aprietos al Ejecutivo frente a varias iniciativas y programas, en particular sociales.
«La crisis presupuestal no la pagará el pueblo. El recorte no se hará de manera alguna sobre los programas centrales del gobierno del cambio. Quienes pensaban desfinanciar los programas centrales de la justicia social, que ya ha sacado millones de personas de la pobreza y el hambre, fracasaron», advirtió.
En ese sentido, el presidente apuntó a «cambios en las esferas tributarias del país», combate a la elusión, en particular de los juegos de suerte y azar en línea y contra el contrabando.
Avisó que parte de su respuesta a la decisión estará en el monto en que se fijará el salario mínimo, que en estos momentos se negocia, y en «la negociación de la transición de las grandes concesiones carboneras hacia su salida y su propia reconversión», entre otras determinaciones.
«El recorte presupuestal hacia las regiones debe ser contrario a ampliar las brechas territoriales. La ausencia de una reforma laboral aprobada por el congreso debe ser compensada por el salario mínimo «, agregó el presidente.
Cabe mencionar que para llevar a cabo dichos cambios se necesita aprobación del Congreso, el mismo que votó ayer a favor del archivo del proyecto con el que el Gobierno buscaba 9.8 billones para el presupuesto del siguiente año.
El Congreso de Colombia decidió el miércoles hundir el nuevo proyecto de reforma tributaria presentado por el presidente Gustavo Petro, que proponía aumentar los impuestos a las personas más ricas, a las plataformas de juegos de azar e incrementar el impuesto al carbono.
Con el alza de tales impuestos, el Gobierno colombiano esperaba recaudar unos 2.227 millones de dólares para financiar parte del presupuesto de 2025.
Al conocer la decisión del ente legislativo, el nuevo ministro de Hacienda, Diego Guevara, defendió el proyecto hundido y aseguró que era una reforma que «no afecta a los colombianos de a pie».
«Hoy el Congreso ha negado las posibilidades de inversión, se ha hecho un recorte al presupuesto; esto no es un voto en contra del presidente Petro, es un voto en contra de las regiones», criticó Guevara. T/Ansalatina-Telesur

