El papa León XIV visita este sábado a la Tierra de los Fuegos, una comarca italiana ubicada en Acerra (sur), que fue envenenada durante años por los residuos tóxicos desechados por la mafia, y desde allí invocó un cambio del paradigma económico para sanar el planeta de los efectos de un modelo de crecimiento que causa pobreza y enfermedad.

«Será un verdadero cambio de mentalidad económica, civil e incluso religiosa lo que edificará el bien que sanará esta tierra y todo el planeta», proclamó el pontífice ante unos 15.000 fieles congregados en una céntrica plaza de la localidad italiana de Acerra (sur).

La llamada Tierra de los Fuegos es un área de unas 90 localidades cerca de Nápoles donde durante décadas la mafia local sepultó y quemó residuos tóxicos.

El pontífice empezó el día con un encuentro en la catedral con los familiares de las víctimas y enfermos de la contaminación. Y después, tras desfilar por Acerra, se dirigió a las autoridades civiles en un discurso en el que, entre otras cosas, rechazó un modelo económico individualista, «tecnocrático», que acapara recursos naturales y prioriza los intereses de unos pocos.

«Ese paradigma todavía hoy se presenta como vencedor: está en el origen de la multiplicación de los conflictos, detrás de los cuales se encuentra la carrera por el acaparamiento de los recursos; lo vemos resistir cada vez que quienes tienen responsabilidades políticas son demasiado débiles frente a los poderosos», lamentó.

Pero dicho modelo, avisó, también está «activo» en un desarrollo tecnológico marcado por «los vertiginosos beneficios de unos pocos y que es ciego ante las personas, su trabajo y su futuro».

León XIV, al proponer ese «cambio de mentalidad» y límites a ese sistema económico, llamó a un pacto entre personas, instituciones y organizaciones para llevar estas ideas al ámbito educativo y social, instando a no caer en el desánimo o la resignación.

En este sentido, vaticinó la creación «paso a paso pero rápidamente de un sistema menos consumista».

«¡Cuántos residuos, cuánto desperdicio, cuántos venenos han surgido de un modelo de crecimiento que nos ha como hechizado, dejándonos más enfermos y más pobres. Aprendamos entonces a ser ricos de otra manera», emplazó.

T | EFE