El papa León XIV protagonizará este Viernes Santo un acto de profunda significación física y espiritual al cargar personalmente la cruz durante las 14 estaciones del Vía Crucis en el Coliseo. Esta decisión marca un hito en la liturgia vaticana reciente, rompiendo con la tradición de delegar el traslado del madero a diversos grupos de fieles o sacerdotes.

La Santa Sede informó que este esfuerzo del obispo de Roma coincide con el octavo centenario de la muerte de San Francisco de Asís. Además, el gesto busca llamar la atención del mundo sobre la dramática situación bélica en Oriente Medio, uniendo el sacrificio simbólico de la Pasión con el sufrimiento actual de los pueblos en conflicto.

Durante la noche del Jueves Santo, el pontífice presidió la misa In Coena Domini (en la Cena del Señor) en la basílica de San Juan de Letrán, donde realizó el lavatorio de pies a doce sacerdotes. León XIV destacó la importancia de quienes siguen el llamado de Dios, retomando esta sede histórica para las celebraciones del triduo pascual en un cambio respecto a sus predecesores.

El despliegue físico anunciado para la noche de este viernes 03 de abril, contrasta con los últimos años del papa Francisco, quien debido a su salud solía presidir el rito desde una tarima o ausentarse para reservar energías. El antecedente más cercano de un esfuerzo similar fue el de Juan Pablo II, quien portó la pesada cruz de madera durante gran parte de su extenso pontificado.

Las meditaciones de este año para las catorce estaciones del Calvario fueron confiadas al fraile Francesco Patton, ex custodio de Tierra Santa entre 2016 y 2025. Su participación refuerza el mensaje de solidaridad con las comunidades cristianas y civiles que hoy padecen las consecuencias de la guerra en los lugares sagrados del catolicismo.

Finalmente, mientras el papa encabeza la procesión principal a partir de las 21:15 hora local, el cardenal Baldassarre Reina oficiará la Celebración de la Pasión en San Juan de Letrán. El mundo católico sigue con atención este Vía Crucis, que se perfila como uno de los momentos más intensos y simbólicos de la primera Semana Santa de León XIV.

T|AGENCIAS