Desfile en ocasión del aniversario de la Nakba

Palestina hizo un llamado a la comunidad internacional a reconocer la Nakba de 1948 como un «crimen de limpieza étnica» cometido por Israel contra el pueblo palestino, subrayando que la Nakba «aún continúa».

El llamamiento se produjo en un comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores palestino con motivo del 78º aniversario de la Nakba palestina.

El ministerio instó a la comunidad internacional a clasificar la Nakba como un «crimen de limpieza étnica» y a trabajar para «reparar sus consecuencias y lograr los derechos legítimos e inalienables» del pueblo palestino.

Al ministerio afirmó que dichos derechos incluyen «la autodeterminación y la independencia del Estado de Palestina con Jerusalén como su capital, así como el derecho al retorno y la indemnización para los refugiados mediante el fin de la prolongada ocupación colonial israelí».

Los palestinos utilizan el término «Nakba» o «catástrofe» para describir el desplazamiento de 957.000 palestinos de un total de 1,4 millones que vivían en aproximadamente 1.300 pueblos y aldeas en 1948, coincidiendo con el establecimiento de Israel en territorio palestino, según datos de la Oficina Central de Estadística Palestina.

La Nakba inició en 1948

Responsabilidades

El ministerio recordó a la comunidad internacional sus responsabilidades y «la importancia de hacer justicia al pueblo palestino y exigir responsabilidades a los perpetradores», incluyendo el reconocimiento de la Nakba como «un crimen de lesa humanidad que no puede negarse, justificarse ni defenderse bajo ningún pretexto».

Asimismo, subrayó que «la Nakba no es meramente una tragedia histórica, sino un crimen que continúa», y añadió que no se limita a «la brutal limpieza étnica y el desplazamiento forzado de palestinos de sus tierras» ni a «masacres, asesinatos, destrucción, saqueos, violaciones y desplazamientos forzosos».

El ministerio señaló que la Nakba, «como proyecto colonial sionista, fue orquestada por las potencias coloniales y plasmada en la Declaración Balfour con el objetivo de desarraigar al pueblo palestino de su tierra, borrar su identidad y reemplazarlo con colonos».

La Declaración Balfour se refiere a una carta enviada por el entonces ministro de Asuntos Exteriores británico, Arthur James Balfour, el 2 de noviembre de 1917, a Lord Lionel Rothschild, líder del movimiento sionista en aquel momento, en la que el gobierno británico se comprometía a apoyar el establecimiento de una patria judía en Palestina.

El ministerio declaró que la Nakba «es un crimen continuo que nunca ha cesado», señalando los constantes ataques de Israel en Gaza y la expansión de la violencia en Cisjordania ocupada. El sufrimiento causado por la Nakba incluyó «el robo de tierras y derechos, y la conversión de millones de palestinos en refugiados, privados de su derecho a regresar a su patria», añadió.

El aniversario de la Nakba de este año coincide con la continuación del genocidio israelí en Gaza desde 2023, mediante bombardeos mortíferos y restricciones a la ayuda humanitaria, a pesar del acuerdo de alto el fuego que entró en vigor el 10 de octubre de 2025.

T/Agencias