La campaña coordinada de destrucción de las comunidades no árabes dentro y alrededor de la ciudad de Al Fasher, en la región sudanesa de Darfur, llevada a cabo por las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), presenta «signos que apuntan hacia un genocidio», concluyó este jueves un informe de la misión independiente de la ONU en el país.

Además de documentar crímenes de guerra y de lesa humanidad, la Misión Internacional Independiente de Investigación en Sudán, creada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, encontró evidencias de al menos tres actos subyacentes de genocidio por parte del grupo paramilitar, en conflicto con el ejército sudanés desde abril de 2023.

Entre esos actos figurarían el asesinato de un grupo étnico protegido o la imposición de condiciones de vida calculadas para provocar la destrucción física del grupo, al completo o parcialmente, todos ellos «elementos clave» del crimen de genocidio bajo el derecho internacional.

En su informe, la misión de la ONU encontró un «patrón sistemático» de asesinatos étnicos, violencia sexual, destrucción y declaraciones públicas que llamaban a eliminar a las comunidades no árabes, especialmente los zaghawa y los fur.

La misión lamentó por otro lado que este posible genocidio se cometiera después de que organismos de derechos humanos advirtieran sobre el peligro que corrían los civiles de El Fasher tras año y medio de asedio, lo que demuestra la ineficacia de la prevención y que no se tomaron medidas efectivas para disuadir a las FAR.

T/DW-AFP-EFE