
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, manifestó este lunes 11 de mayo su rechazo a cualquier posibilidad de intervención armada en Cuba, en medio de un contexto de amenazas de agresión e imposición de medidas coercitivas contra la isla por parte de Estados Unidos.
Durante una conferencia de prensa en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nairobi, capital de Kenia, el diplomático instó a establecer un diálogo constructivo para frenar el sufrimiento que padece la población de la mayor de las Antillas, agravado por las recientes ordenes ejecutivas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Estamos muy preocupados por la situación humanitaria en Cuba y creemos que no hay ninguna solución militar que se pueda buscar para Cuba. Necesitamos un diálogo constructivo para garantizar que el pueblo cubano no sigue sufriendo de manera tan dramática, puntualizó Guterres.El máximo representante del organismo internacional reiteró el rechazo a las sanciones impuestas por Washington, las cuales calificó como violaciones al derecho internacional.
Las declaraciones de Guterres surgen tras las recientes declaraciones belicistas del inquilino de la Casa Blanca, quien sugirió tomar el control de Cuba casi de inmediato tras concluir las operaciones militares en Irán.La preocupación de la ONU se extiende a las sanciones de la parte estadounidense emitidas el pasado 1 de mayo, que amplía las medidas coercitivas unilaterales impuestas contra la nación antillana.
La orden ejecutiva tiene un alcance extraterritorial al afectar a cualquier actor estadounidense o extranjero que participe en sectores fundamentales para la captación de divisas por parte del Estado cubano.
Este recrudecimiento de la presión económica se enfoca principalmente en sectores estratégicos como energía, finanzas y seguridad. En esta misma línea, el 7 de mayo el Departamento del Tesoro sancionó al Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), a su directora, y a Moa Nickel S.A., una asociación entre el Gobierno cubano y la firma canadiense Sherritt International.
Esa arremetida se sumó a la crisis energética provocada por el bloqueo petrolero implementado desde finales de enero del año en curso, una medida que paralizó el suministro de combustibles hacia la isla. Específicamente el 29 de enero, Trump rubricó una orden ejecutiva que amenaza con imponer aranceles a los bienes procedentes de países que suministren petróleo a Cuba, de manera directa o indirecta.
El mandatario estadounidense justificó la medida señalando que Cuba representa una amenaza unusal y extraordinaria para la seguridad nacional del país norteamericano, argumento que es rechazado tanto por el Gobierno y pueblo cubano, como por diversos líderes, ciudadanos y organizaciones en el mundo, entre ellas la ONU.
T| TELESUR

