
La puesta en escena que explora el retrato de un núcleo familiar y cómo estos lidian frente al paso del tiempo, vuelve a los escenarios caraqueños. Volver a la casa de la gata, está disponible en el teatro Trasnocho Cultural, hasta el 14 de junio, en función viernes y sábado a las 8:00 p.m. y el domingo a las 7:00 p. m.
En esta oportunidad, las tablas venezolanas siguen apostando por la reflexión sobre el entorno familiar y el análisis de las relaciones afectivas con esta pieza, escrita por Ramón Suárez Árab, bajo la dirección de Jayler Romero.
La puesta en escena profundiza en los recuerdos, el afecto entre padres e hijos y el inevitable retrato de un núcleo familiar que se ve obligado a confrontar el implacable avance de los años. En la obra, el montaje sobresale gracias a un diseño escénico de corte clásico y cargado de añoranza. El espacio logra recrear con gran exactitud el ambiente íntimo y reconocible de un hogar de la década de los noventa.
Posee decoraciones características y un mobiliario de la época, para trasladar de inmediato al público hacia sus propias vivencias pasadas. Este entorno hogareño, complementado por una iluminación idónea para la atmósfera nostálgica y reflexiva de la trama, se transforma en el escenario perfecto para el desarrollo del conflicto principal de la narrativa.
En el ámbito de las actuaciones, el proyecto se sostiene gracias al compromiso de un sólido reparto, entre los que destacan Luis Carlos Boffil, quien asume con solemnidad y templanza el papel del patriarca familiar, acompañado de Ignacio Marchena, Antonio Delli, Marla Flores e Iraida Sánchez.
En conjunto, el elenco logra materializar la esencia de un libreto que expone con delicadeza uno de los temores más profundos de la naturaleza humana: el miedo a envejecer en la más absoluta soledad y el doloroso dilema de percibirse como una carga para los descendientes.
T/Con información Ciudad CCS

