Mediante un juego dramático donde las realidades varían y los rostros mutan hacia lo incierto, surge un fuerte deseo de crear. Esta es la premisa que articula Una dosis de deseo, una pieza teatral de Andreína Polidor, inspirada en el clásico Un tranvía llamado deseo, de Tennessee Williams.

Esta obra, cuenta con un montaje de la agrupación Teatro de la Penumbra y estará disponible en dos funciones los días 31 de enero y 1 de febrero a las 4 pm, en el Teatro Luis Peraza, sede del Centro de Creación Artística TET en Caracas.

La propuesta no busca ser una representación convencional del texto de Williams, sino una versión hacia la exploración sobre la pulsión creativa. Polidor incluyó en la historia, cuatro actores de la escena caraqueña, como lo son Claudia Rojas, Jeizer Ruiz, José Alberto Briceño y Mariangela Nogueras, quienes “se encuentran en un lugar clandestino por una dosis de deseo que los inspira para seguir haciendo arte” argumentó.

Desde un espacio físico y sentimental que se desvanece, los protagonistas inician una transformación permanente mediante escenas de ficción, donde se impulsa la resistencia creativa. Los intérpretes comienzan un proceso de reconocimiento mutuo hasta que, gradualmente, “esa realidad se va convirtiendo en la obra de Tennessee Williams. Unas máscaras son la excusa para encarnar a Blanche, Stella, Stanley y Mitch, dándole vida a las escenas más vibrantes de esta obra, donde los deseos de estos personajes se desbordan, cortando constantemente con la acción de la obra” explicó su directora.

T/UN