El expresidente de Estados Unidos Barack Obama y su esposa, Michelle Obama, declararon en un comunicado este domingo que la muerte de un ciudadano de Mineápolis a manos de un agente federal de inmigración ayer “debería ser una llamada de atención para todos los estadounidenses, sin importar su afiliación política” y criticaron a la Administración de Donald Trump por “escalar la situación”.

“Los agentes federales de seguridad y de inmigración tienen un trabajo difícil. Pero los estadounidenses esperan que cumplan con sus deberes de manera legal y responsable, y que colaboren con las autoridades estatales y locales, en lugar de oponerse a ellas, para garantizar la seguridad pública”, destacan en el texto compartido en redes sociales el exmandatario demócrata y la ex primera dama.

En el comunicado, los Obama resaltan que en Minnesota se está viendo “todo lo contrario”, ya que, desde hace semanas, personas en todo el país se han sentido “indignadas” por los agentes “enmascarados” del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) “que actúan con impunidad y emplean tácticas que parecen diseñadas para intimidar, acosar, provocar y poner en peligro a los residentes de una importante ciudad estadounidense”.

Las autoridades municipales y estatales han solicitado de forma reiterada el retiro de agentes federales y el fin de la presencia extraordinaria de fuerzas de seguridad bajo control nacional, acusando a la administración central de ejercer una “ocupación” sobre la ciudad. La postura de la Casa Blanca, según describió ese medio, defiende la legitimidad de estas operaciones y resta validez a los cuestionamientos de periodistas, funcionarios estatales y miembros de la oposición.

En palabras de Barack Obama recogidas por Europa Press, el incremento de protestas pacíficas en Minneapolis y otras regiones del país constituye una muestra del compromiso colectivo por los valores democráticos. Afirmó que todos los ciudadanos deberían respaldar estas movilizaciones, considerándolas una oportunidad para exigir respuestas ante actos injustos y defender libertades fundamentales.

“Son un oportuno recordatorio de que, en última instancia, depende de cada uno de nosotros, como ciudadanos, denunciar la injusticia, proteger nuestras libertades básicas y exigir responsabilidades a nuestro gobierno”, expresó el exmandatario, citado por ese medio.

T/Europa Press