Un terremoto de magnitud 5,7 sacudió este domingo el centro de Japón, y dejó al menos una veintena de heridos, además de causar interrupciones temporales en el transporte ferroviario y una renovada alerta sobre la vulnerabilidad sísmica del archipiélago, informó la Agencia Meteorológica de Japón.

El movimiento telúrico se registró a la 1:04 a. m. hora local del domingo, con epicentro en la prefectura de Shizuoka a una profundidad de 40 kilómetros. Por sus características y ubicación, la agencia no consideró necesario activar alerta de tsunami, lo que llevó a relativa tranquilidad a las comunidades costeras.

Además, el sismo se registró en zonas de las prefecturas de Aichi, Nagano, Gifu y Shizuoka, un corredor densamente poblado y con intensa actividad industrial y agrícola, donde millones de personas percibieron con fuerza el sacudimiento en horas de la madrugada.

Los servicios de Bomberos y el Gobierno de Aichi informaron que al menos 23 personas resultaron heridas, ninguna de gravedad, según reportó la agencia Kyodo. A ello se suman tres personas lesionadas en la prefectura de Shizuoka, con edades entre 30 y 90 años, de acuerdo con un comunicado oficial publicado en su portal institucional. La mayoría de los casos corresponden a caídas, golpes con objetos y crisis derivadas del susto nocturno.

Sistemas ferroviarios y energéticos no fueron afectados

Adicionalmente, la compañía eléctrica de Chubu comunicó que no se detectaron anomalías en la central nuclear de Hamaoka, ubicada en Shizuoka a unos 200 kilómetros al suroeste de Tokio.

En materia de transporte, algunos servicios locales resultaron afectados, mientras los trenes bala que cubren el tramo entre las estaciones de Shizuoka y Gifu-Hashima sufrieron retrasos para la realización de controles de seguridad en vías, puentes y sistemas eléctricos. Las operadoras aplicaron protocolos de revisión que, aunque generan demoras, son parte esencial de la cultura de prevención japonesa.

T/EFE