A través de una tecnología llamada fusión fotorónico – electrónica, que convierte las señales de radio en impulsos ópticos, China creo un nuevo chip de sexta generación que permite transmitir datos a velocidades ultra rápidas y sin interferencias. Así, pueden cambiar instantáneamente entre diferentes frecuencias y ajustar la señal para no perder conectividad, algo que antes era un problema con las bandas saturadas o interferencias.

Esta capacidad para navegar entre las frecuencias en tiempo real y operar de manera adaptativa es una función de navegación por frecuencia incorporada el chip, que significa que puede encontrar la mejor banda disponible para la transmisión de datos de forma automática.

Las velocidades que puede alcanzar son de más de 100 gigabits por segundo (Gbps), lo que se traduce en una transferencia de datos alrededor de 10,000 veces más rápida que el 5G actual, que ofrece aproximadamente 10 Gbps en condiciones óptimas.

Con esta tecnología se podría descargar una película en resolución 8K (que puede pesar alrededor de 50 GB) en cuestión de segundos. Además, la velocidad en algunas áreas rurales actuales ronda apenas los 20 megabits por segundo, por lo que este avance multiplica esa capacidad por miles.

Este dispositivo permite abrir la puerta a muchas aplicaciones futuristas, entre las que destacan, transmisiones en tiempo real de gran volumen de datos, vehículos autónomos superconectados, cirugías remotas con latencia ultrabaja, experiencias inmersivas de realidad aumentada y virtual en alta definición y redes inteligentes capaces de reconfigurarse y adaptarse en tiempo real. Además, este chip puede funcionar de manera eficiente con un consumo energético muy bajo, lo que es vital para dispositivos móviles, drones, y equipos del Internet de las cosas (IoT).

En resumen, el chip chip 6G no solo multiplica exponencialmente la velocidad, sino que también incorpora adaptabilidad, eficiencia energética y funcionalidades inteligentes, allanando el camino para una conectividad mucho más rápida. El salto tecnológico podría estar disponible para el público en la próxima década, marcando un antes y un después en la era de conexión y consumo de contenido digital.

T/Agencias