
La actriz y cantante francesa Brigitte Bardot, murió éste domingo a los 91 años. Los detalles de su deceso no han sido revelados, sin embargo la noticia se dio a conocer a través de un comunicado emitido por su Fundación.
En el documento mencionaron el compasivo espíritu de la actriz, quien renunció a la fama por una causa noble «eligió abandonar su prestigiosa carrera para dedicar su vida y energía al bienestar animal y a su fundación» dice.
Menciona que la famosa era una estrella de talla mundial, quien marcó la industria del cine y la música con su talento, dejando una huella imborrable con su belleza, así como sus aportaciones que revolucionaron la imagen de la mujer en éste ámbito.
En sus últimos años de vida, estuvo alejada del ojo público y la farándula que tanto la rodeó en su juventud. Vale destacar, que la película Y Dios creó a la mujer, de Roger Vadim, fue la que la convirtió en una figura internacional debido a una escena que resultaba totalmente escandalosa para el año de 1956; esto la hizo un referente del feminismo al romper los estereotipos conservadores que eran impuestos a la mujer en ese momento.
Su estilo natural, su pelo rubio despeinado y su actitud rebelde rompieron con los moldes de la época, convirtiéndola en el mayor símbolo erótico de los años 50 y 60. Durante su etapa en el cine trabajó en casi 50 películas con directores de gran renombre, logrando que el mundo entero pusiera sus ojos en el cine francés.
En 1973, en la cima de su carrera y con solo 39 años, decidió abandonar el cine. Consideraba que la fama era una «prisión» y decidió dedicar el resto de su vida a proteger a los animales. Su imagen denunciando la caza de focas en Canadá se volvió en icono del activismo. A través de su fundación, luchó décadas contra el maltrato animal, convirtiéndose en una de las voces más fuertes y respetadas en esta causa a nivel global.
T/Agencias

