El público ha sido el gran ausente del torneo

De los 80.619 del Rose Bowl Stadium para el PSG-Atlético a los 3.142 del Exploria Stadium para el Ulsan-Mamelodi. El Mundial de Clubes alterna estadios llenos y otros semi desiertos. El 30 % de ocupación en el debut del Chelsea tuvo revuelo. Atractivo deportivo, precios y vetos migratorios, entre los posibles factores que explican el fenómeno.

El Hard Rock Stadium de Miami reunió a 60.927 espectadores para el partido inaugural, con el Inter Miami de Leo Messi contra el Al Ahly. Boca Juniors-Benfica contó con más de 55.000 aficionados y 62.415 acudieron al Real Madrid-Al Hilal. Pero a esas imágenes de fiesta se suman otras de gradas semi vacías, como las de Atlanta, donde solo 22.137 aficionados acudieron al Chelsea-Los Ángeles FC en un Mercedes Benz Stadium con aforo para 71.000 espectadores.

El MetLife Stadium de Nueva Jersey, un templo de la NFL con capacidad para 82.500 apenas llenó mitad de los asientos en promedio en sus dos primeros partidos albergados, un Palmeiras-Oporto y un Fluminense-Dortmund.

La FIFA aseguró recientemente que se roza el millón y medio de entradas vendidas, con aficionados procedentes de más de 140 países. Y el presidente Gianni Infantino destacó que no está preocupado por las conversaciones sobre la respuesta del público al nuevo Mundial de Clubes FIFA.

El New York Times publicó esta semana un informe en el que asegura que el organismo rector del fútbol mundial ha invertido más de 50 millones de dólares en campañas de marketing para vender entradas y que ha ofrecido entradas por 20 dólares a los estudiantes del Miami Dade College (más de 100.000 inscritos) para acercarse al lleno total en el partido inaugural.

T/EFE