
Durante la reunión que mantuvieron este miércoles al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, y el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, abordaron una extensa serie de cuestiones, incluido el conflicto con Ucrania.
Según detalló el Ministerio ruso de Exteriores, Lavrov denunció «la estrecha coordinación entre el régimen de Kiev y sus patrocinadores europeos», así como los ataques ucranianos contra civiles e infraestructuras transfronterizas que «contribuyen a desestabilizar los mercados energéticos mundiales».
Asimismo, el ministro ruso reafirmó el compromiso de su país con los objetivos de la operación militar especial, así como con la búsqueda de una resolución diplomática del conflicto que parta de la eliminación de sus «causas fundamentales».
Durante el encuentro, también discutieron la situación en Oriente Medio, el Cáucaso Sur, América Latina y el Caribe. Además, ambos abordaron la lucha contra «prácticas ilegítimas» en el ámbito del derecho internacional por parte de «algunos organismos multilaterales» y la preparación de las próximas actividades del G20.
Paralelamente, Lavrov destacó la necesidad de normalizar «cuanto antes» las relaciones entre ambos países. «Esto supone un diálogo sincero sobre la eliminación de los puntos de fricción y la normalización del funcionamiento de las misiones diplomáticas de ambos países, incluida la devolución de los bienes rusos de facto confiscados en EEUU», reza el comunicado de la Cancillería.
T| RT

