
El gobierno ruso rechazó de manera categórica el nuevo paquete legislativo impulsado por el Congreso estadounidense.
A través de un comunicado oficial recogido por la Agencia EFE, el portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, afirmó que el Kremlin califica como un paso no amistoso la aprobación de sanciones de EEUU a Rusia.
La nueva normativa legal otorga facultades especiales al Ejecutivo de la Casa Blanca para aplicar aranceles de hasta el 100% a naciones independientes que continúen adquiriendo gas y petróleo de origen ruso.
Desde el palacio presidencial en Moscú se advirtió que la imposición unilateral de estas económicas deteriora los canales diplomáticos actuales y entorpece de manera directa las medidas para un potencial acuerdo de pacificación regional en Europa del Este.
T|EL UNIVERSAL

