El Gobierno de transición de Malí decretó un toque de queda nocturno de tres días en todo el distrito de la capital, Bamako.

La medida, vigente desde las 9:00 p.m. hasta las 06:00 a.m., fue establecida como respuesta inmediata a una serie de ataques simultáneos perpetrados por grupos yihadistas y fuerzas independentistas que han atacado la capital y otras ciudades del territorio nacional.

Asimismo, el ministro de Defensa de esta nación, Sadio Camara, fue asesinado en un ataque contra la ciudad de Kati.

La decisión, formalizada mediante un decreto firmado por el Ministerio de Administración Local, ordena a los subprefectos, alcaldes y jefes de seguridad de Bamako y su periferia garantizar el cumplimiento estricto de la restricción de movilidad; además, el texto oficial precisa que la medida es “prorrogable si fuera necesario”.

Fuentes locales confirmaron que el anuncio fue seguido de inmediato por un gran despliegue de puestos de control de las fuerzas de seguridad en las principales vías de acceso y dentro de la ciudad, para prevenir nuevos incidentes y asegurar el orden público.

La ofensiva fue reivindicada por una alianza inusual entre el Frente de Liberación del Azawad (FLA), movimiento secesionista que reclama la independencia de la región septenterional, Azawad, y el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM), filial de Al Qaeda en el Sahel.

El JNIM actuó de manera unilateral al lanzar ataques directos contra sedes civiles y cuarteles militares en Bamako y en ciudades del centro de Malí.

Uno de los objetivos más críticos fue el aeropuerto internacional de la capital, cuyo espacio aéreo fue cerrado y los vuelos suspendidos temporalmente debido a la intensidad de los combates.

En respuesta a la agresión, el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Malí comunicó que “grupos armados terroristas” intentaron asaltar varias plazas, pero fueron contenidos gracias a la reacción rápida del Ejército.

Las autoridades militares reportaron que los atacantes sufrieron “reveses inmediatos” y que la operación se saldó con la “neutralización” de cientos de combatientes enemigos, afirmando que la situación “está totalmente bajo control” e hizo un llamado a la población para mantener la calma.

El gobierno de Malí está conformado por una junta militar que tomó el poder en 2020, tras un golpe de Estado.

T|FRANCE 24