El ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba, ha renunciado antes de una importante remodelación del gabinete, tras una nueva oleada de misiles rusos que dejó al menos siete muertos, incluido un niño. Kuleba, un diplomático destacado en la administración de Zelensky, es el último miembro prominente en dimitir debido a la invasión rusa, que también ha llevado a la renuncia de dos viceprimeros ministros y otros altos funcionarios.

Zelensky no ha explicado aún la reforma, pero ha señalado que el próximo otoño será crucial para Ucrania y que las instituciones estatales deben estar preparadas. Se espera que Kuleba y otros dimisionarios asuman nuevos roles en el gobierno, en un contexto de creciente presión sobre las tropas ucranianas en el este, especialmente en la estratégica ciudad de Pokrovsk.

Zelensky planea presentar un nuevo «plan de victoria» a Biden durante su visita a Estados Unidos a finales de mes. El Parlamento ucraniano discutirá la renuncia de Kuleba en una sesión futura, y se anticipan cambios significativos en el gabinete, con más del 50% del personal del Gabinete de Ministros siendo reemplazado.

Entre los que han renunciado se encuentra el ministro de Industrias Estratégicas, Oleksandr Kamyshin, quien podría asumir un nuevo cargo en Defensa. Las renuncias también incluyen a los ministros de Justicia, Medio Ambiente y Reintegración.

Kuleba advirtió que se prevé un aumento en los ataques aéreos rusos antes del invierno, lo que subraya la necesidad de acelerar la entrega de sistemas de defensa antiaérea a Ucrania. En Lviv, un ataque dejó a un niño herido y dañó varios monumentos arquitectónicos. Un ataque reciente a un centro educativo militar mató a 53 personas, siendo uno de los más mortales desde el inicio de la invasión.

La Fuerza Aérea de Ucrania informó haber derribado 22 drones y siete misiles, mientras el país enfrenta cortes de electricidad tras ataques a su infraestructura energética. Zelensky hizo un llamado a sus aliados para obtener más apoyo en defensa aérea y levantar restricciones sobre el uso de armas occidentales contra objetivos en Rusia.

Por otro lado, el jefe del OIEA, Rafael Grossi, visitará la central nuclear de Zaporizhzhia, advirtiendo sobre la fragilidad de la situación tras daños en las líneas eléctricas que podrían provocar un apagón, lo que representaría un grave riesgo para la planta.

Con información de CNN