
El gobierno del presidente de Argentina, Javier Milei, anunció la suspensión de las pensiones que recibía la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Esta medida, comunicada el 14 de noviembre de 2024 por el portavoz presidencial Manuel Adorni, afecta tanto a la jubilación que Fernández percibía como expresidenta (2007-2015) como a la pensión por ser viuda del expresidente Néstor Kirchner.
La decisión se produce un día después de que la Cámara de Casación Penal ratificara la condena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua contra Fernández por administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública.
Adorni justificó la medida argumentando que estas asignaciones, que sumaban aproximadamente 21,8 millones de pesos (alrededor de 21.800 dólares), son consideradas beneficios no contributivos otorgados por «honor, mérito y buen desempeño en el cargo».
El gobierno de Milei enmarcó esta acción dentro de su política de reducción del gasto público y eliminación de «privilegios». La medida ha generado reacciones diversas en Argentina, reflejando las tensiones políticas en torno a la figura de Fernández de Kirchner y su legado.

