
El presidente argentino Javier Milei logró imponer su veto a la ley que otorgaba un aumento del 8,1 por ciento a los jubilados y pensionados. La Cámara de Diputados ratificó la decisión presidencial con 153 votos a favor, 87 en contra y 8 abstenciones, en lo que se considera un duro golpe para los sectores más vulnerables de la sociedad.
El líder libertario argumentó que el incremento en los haberes previsionales iría en contra de su objetivo de alcanzar el déficit cero en el Estado, justificando así profundos recortes en el gasto público. Sin embargo, esta medida se produce en un contexto de alta inflación y deterioro del poder adquisitivo de los jubilados, quienes han visto reducidos sus ingresos en un 45 por ciento desde 2017.
La oposición, encabezada por la Unión Cívica Radical (UCR), intentó sin éxito restituir la fórmula de movilidad jubilatoria previamente aprobada en el Congreso. Milei logró torcer la posición de varios diputados radicales, quienes, tras reunirse con él en la Casa Rosada, decidieron modificar su voto y respaldar el veto presidencial.
Este episodio evidencia la capacidad de Milei para imponer su agenda en el Congreso, incluso en temas sensibles como la protección de los sectores más vulnerables. La decisión ha generado un fuerte rechazo entre los jubilados y la oposición, que denuncian un ataque directo a los derechos de los trabajadores pasivos.

