El presidente de Argentina, Javier Milei, firmó este jueves 11 de diciembre el proyecto de «Modernización Laboral» y lo envió al Congreso para su discusión, buscando acelerar su paquete de reformas aprovechando la nueva composición legislativa.

El proyecto, que contiene 182 artículos, ha sido calificado por diversos sectores como una reforma esclavista que apunta a la precarización, el aumento de la jornada laboral, y una reducción de los derechos de reclamo, otorgando ventajas para los empresarios, señaló Telesur.

Acompañado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el mandatario rubricó el texto que busca modificar las condiciones laborales en Argentina. El Gobierno fundamenta su propuesta en la necesidad de revertir el «estancamiento crónico del empleo formal» que, según el partido de ultraderecha La Libertad Avanza, ha empujado a millones de argentinos a la informalidad.

El Ejecutivo responsabiliza a la combinación de altos costos de litigiosidad, reglas imprecisas y una estructura laboral rígida por frenar la creación de puestos registrados. La iniciativa promete simplificar la registración, precisar los componentes salariales que integran las indemnizaciones, modernizar las licencias y fortalecer la previsibilidad del sistema, con un foco especial en beneficiar a las pequeñas y medianas empresas.

La estrategia legislativa del Gobierno busca la media sanción de esta norma en diciembre, aprovechando el período de sesiones extraordinarias que se extiende hasta el día 30 de este mes. Para defender y explicar el proyecto, Milei designó como voceros oficiales al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger; a su secretario, Maximiliano Fariña, y al secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Julio Cordero.

La Casa Rosada aspira a que el debate de la reforma laboral culmine a principios de 2026, específicamente entre finales de enero y principios de febrero, fecha en la que también buscarán sancionar otros proyectos.

Protestas y resistencia

A pesar del intento por agilizar el tratamiento legislativo, el proyecto no pasará sin una resistencia y protestas en las calles. Ante la posibilidad de que el debate se inicie en el Senado el próximo jueves 18 de diciembre, diversos sectores ya han comenzado a convocar una movilización al Congreso.

La convocatoria es impulsada por sindicatos, comisiones internas y cuerpos de delegados combativos, centros de estudiantes universitarios, terciarios y secundarios, organizaciones de derechos humanos y movimientos sociales, partidos políticos del Frente de Izquierda Unidad.

El llamado es a concentrarse el 18 de diciembre a las 18H00 hora local en la intersección de Av. de Mayo y 9 de Julio para marchar hacia la Plaza Congreso, bajo la consigna «Abajo la reforma laboral esclavista y todas las reformas antipopulares».

Los sectores en resistencia exigen a las conducciones de la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Central de Trabajadoras y Trabajadores de la Argentina (CTA) que abandonen la «tregua» y convoquen a asambleas en los lugares de trabajo y a un paro general para imponer un plan de lucha que derrote el plan de un Gobierno más interesado en atender atender las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI).