El Gobierno de Javier Milei confirmó que a partir de diciembre se implementarán aumentos en las tarifas de luz, gas y combustibles. Esta medida se enmarca dentro de la política de eliminación de subsidios que busca reducir el gasto público.

Las tarifas de electricidad verán un incremento promedio del 2 por ciento, mientras que las facturas de gas natural por redes aumentarán un 2,7 por ciento. Además, a partir del domingo, los precios de las naftas y el gasoil también subirán debido a una actualización del impuesto a los combustibles líquidos, aunque aún no se han definido los nuevos valores exactos.

Un informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios de la Universidad de Buenos Aires y el Conicet revela que, entre diciembre de 2023 y noviembre de 2024, las tarifas eléctricas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) han acumulado un asombroso aumento del 189 por ciento, mientras que el gas ha registrado un incremento notable del 564 por ciento.

Con los nuevos aumentos anunciados, los usuarios enfrentarán un ajuste adicional que refleja la presión constante sobre los hogares argentinos.

A estos incrementos se suma una suba del 3 por ciento en las tarifas de agua corriente para los usuarios del AMBA, anunciada por Agua y Saneamientos Argentinos (Aysa). La combinación de estos aumentos plantea serios desafíos para los consumidores argentinos, especialmente en un contexto económico ya complicado en la nación suramericana.