
El presidente de Argentina, Javier Milei, llevó la disputa por las islas Malvinas este miércoles a la 81° Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a la que criticó por «mirar para otro lado» sobre el territorio.
Milei recalcó que su Gobierno no esperará por la ONU, en cambio, «va a tomar cartas en el asunto», como parte de su «defensa pacífica, práctica y efectiva» del territorio. «Malvinas es para nosotros una causa nacional», enfatizó.
A Reino Unido lo criticó por acciones «ilegales e ilegítimas», en alusión a las actividades comerciales que algunas empresas desarrollan en el enclave. De la misma forma, lo convocó a retomar negociaciones para alcanzar una «solución pacífica».
La intervención llega en momentos de renovadas tensiones con el Reino Unido por la explotación de hidrocarburos en aguas próximas al archipiélago. En las últimas semanas, el Gobierno argentino inició procedimientos sancionatorios contra decenas de personas y empresas vinculadas con esas actividades y envió al Congreso un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional para endurecer las medidas contra quienes exploten recursos naturales sin autorización de Buenos Aires.
Milei ya llevó el reclamo por Malvinas a sus anteriores intervenciones ante la ONU. En su discurso de 2025, reiteró la reivindicación sobre las islas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes e invitó al Reino Unido a reanudar las negociaciones bilaterales. En aquella oportunidad, también volvió a cuestionar el funcionamiento del organismo y reclamó que regresara a los principios sobre los que fue fundado.
T| RT

