
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, declaró que la relación con el embajador de Estados Unidos en el territorio mexicano, Ken Salazar, está en pausa tras las críticas realizadas por el diplomático estadounidense a la iniciativa de reforma al Poder Judicial del país latinoamericano.
El jefe de Estado enfatizó que esta pausa se aplica también a Graeme Clark, embajador de Canadá en la nación latinoamericana, quien igualmente dio su opinión.
Esto no significa una ruptura diplomática con ninguna de estas naciones, aclaró López Obrador.
«Ellos quisieran tener injerencia en asuntos que solo corresponden a los mexicanos. La relación continúa pero, ojalá haya de parte de ellos una ratificación de que van a ser respetuosos de la independencia de México, de la soberanía de nuestro país. Mientras haya eso, y sigan con esa política, hay pausa», apuntó.
El 22 de agosto de 2024, el embajador estadounidense en México aseveró que, de aprobarse la reforma al Poder Judicial, se pondría en riesgo la democracia en la nación latinoamericana, así como la relación comercial entre ambas naciones. Días más tarde, el diplomático estadounidense moderó el tono de sus dichos y dijo que sus comentarios eran «en espíritu de colaboración».

