Un jurado de California, en EEUU, dictaminó que las empresas Meta y Google son culpables de la depresión y la ansiedad, de una mujer que usó compulsivamente las redes sociales cuando era niña. Razón por la cual, deben abonar una indemnización de 375 millones de dólares.

Tras el juicio que se ha prolongado durante siete semanas, el jurado consideró probado que Meta violó la Ley de Prácticas Comerciales Desleales del estado, al no informar con transparencia sobre los peligros a los que se exponen los niños y adolescentes que utilizan sus redes sociales.

La joven de 20 años, identificada solo como Kaley, afirmó que su infancia estuvo marcada por la adicción a la tecnología, lo que exacerbó sus problemas de salud mental. Aseguró que su uso a Internet inició desde los 6 años con el acceso a YouTube y a los 9 con Instagram.

Uno de los abogados de la demandante, destacó que «el veredicto trasciende un solo caso. Durante años, las empresas de redes sociales se han lucrado aprovechándose de los niños, ocultando sus características de diseño adictivas y peligrosas», explicó Joseph VanZandt.

En un comunicado conjunto, el equipo legal que representa a Kaley sostuvo que la decisión es un referendo «desde un jurado hasta toda la industria, que demuestra que ha llegado la rendición de cuentas». Considerando que esta es la primera decisión histórica sobre adicción a las redes sociales.

Ansiedad y Depresión son signos vitales de la adicción a las redes

Los argumentos de la acusación

la Fiscalía estatal basó gran parte de su acusación en una operación encubierta. Durante este proceso, los investigadores crearon perfiles falsos de menores de edad en Instagram y Facebook que, en muy poco tiempo, empezaron a recibir contactos de adultos con contenido sexual explícito.

Los resultados fueron considerados como una prueba irrefutable de la «facilidad con la que usuarios vulnerables podían ser localizados por potenciales depredadores» debido a los fallos en los sistemas de protección de la compañía.

Por tanto, el veredicto subraya que Meta disponía de información interna sobre estos riesgos de explotación y su impacto en la salud de los menores, pero decidió no adoptar medidas suficientes. El jurado concluyó que la empresa «priorizó el crecimiento y la interacción de usuarios sobre la implementación de salvaguardas eficaces».

T/Agencias