Según el medio Financial Times, se trataría de un avatar fotorrealista en 3D alimentado con material visual y sonoro del propio Mark Zuckerberg, junto con sus intervenciones públicas y sus patrones de comunicación pública. El objetivo es que los empleados puedan «sentirse más conectados» con él.

El propio Zuckerberg participa activamente en el proceso de entrenamiento y dedica entre cinco y diez horas semanales a este y otros proyectos de IA de la empresa. Pero el avatar es solo una pieza de un rompecabezas mayor. The Wall Street Journal reveló que Meta trabaja también en lo que internamente llaman un «agente de CEO».

Se trata de un sistema de IA personalizado que ya le ayuda a acceder con mayor agilidad a información interna que normalmente requeriría pasar por varios intermediarios dentro de la organización. Ambos proyectos, según coinciden las fuentes citadas por distintos medios, se desarrollan de forma independiente.

Uno está centrado en la interacción con empleados a través del avatar, mientras que el otro busca mejorar el acceso a información interna y apoyar la toma de decisiones. En términos más generales, pueden interpretarse como dos líneas complementarias: una más representacional, enfocada en la presencia digital del CEO, y otra de carácter operativo, orientada a optimizar procesos internos.

Meta impulsa cambios en su cultura interna con IA

La apuesta de Mark Zuckerberg por la IA no es solo una curiosidad tecnológica: apunta a cambios relevantes en el funcionamiento interno de Meta. La empresa ha creado una nueva organización de ingeniería de IA aplicada con estructuras ultraplanas, donde participan hasta 50 colaboradores individuales por cada responsable, y el grado de adopción de estas herramientas empezó a influir en cómo se evalúa el rendimiento del personal.

El tablón de mensajes interno, según el The Wall Street Journal, funciona como un espacio donde se comparten cada vez más ejemplos de uso y nuevas herramientas basadas en IA creadas por los propios empleados. Entre las más destacadas figura My Claw, un agente personal que puede consultar conversaciones y documentos laborales, además de facilitar la comunicación con otros compañeros –o incluso con sus asistentes digitales– en nombre del usuario.

También gana terreno Second Brain, una solución híbrida que combina funciones de chatbot con capacidades más autónomas propias de un asistente inteligente, construida sobre Anthropic y su modelo Claude, a la que su creador interno se refiere como una especie de asistente estratégico basado en IA.

De hecho, ya existe un grupo dentro del sistema de mensajería corporativo donde los asistentes digitales de distintos trabajadores pueden interactuar directamente entre ellos. En paralelo, Meta acompaña este impulso con adquisiciones recientes como Manus, una startup singapurense especializada en agentes personales, y Moltbook, una red social diseñada para agentes de IA.

T/Agencias