
La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras denunció que las restricciones impuestas por Israel al ingreso de ayuda humanitaria en Gaza provocaron una “crisis artificial de desnutrición” con efectos devastadores sobre mujeres embarazadas, madres lactantes y recién nacidos.
En un informe divulgado desde Ginebra, la organización señaló que el bloqueo de varios años a la Franja, junto con los ataques contra infraestructura civil y sanitaria recrudecidos a partir del 7 de octubre de 2023, agravó la inseguridad alimentaria y precipitó el colapso del sistema de salud local. De esa fecha hasta hoy, el asedio israelí mató a 72.628 gazatíes y lesionó a otros 172.520.
Según el análisis realizado por MSF en centros médicos de Gaza entre finales de 2024 y comienzos de 2026, más de la mitad de las mujeres atendidas sufrieron desnutrición durante el embarazo y un 25 % seguían desnutridas tras el parto.
La organización indicó además que el 90 % de los bebés nacidos de madres desnutridas fueron prematuros y el 84 % presentó bajo peso al nacer.
MSF también informó que entre enero de 2024 y febrero de 2026 atendió a más de 4.100 menores con desnutrición aguda y a más de 3.300 mujeres embarazadas o lactantes en programas terapéuticos especializados.
La coordinadora médica de MSF para Palestina, Marina Pomares, afirmó que muchas familias se vieron obligadas a reducir drásticamente el consumo de alimentos y priorizar la alimentación de algunos integrantes del hogar ante la escasez extrema.
Gobiernos y organizaciones denunciaron que Israel politizó la entrega de ayuda humanitaria y usó el hambre como arma para la limpieza étnica de Gaza.
Por su parte, el responsable de emergencias de la organización, José Mas, advirtió que, pese al actual alto el fuego, la situación humanitaria continúa siendo “extremadamente frágil”.
El informe también criticó el funcionamiento de la denominada Fundación Humanitaria de Gaza, creada en 2025 por EEUU e Israel para sustituir a agencias de la ONU y ONG internacionales en la distribución de ayuda. Centenares de civiles murieron tiroteados cerca de los centros distribuidores de esta entidad por militares de la ocupación.
MSF aseguró que durante ese período los puntos de distribución de alimentos se redujeron de aproximadamente 400 a solo cuatro, lo que incrementó los riesgos para la población civil.
La organización denunció además un aumento de pacientes heridos o desnutridos tras incidentes ocurridos en centros de reparto de alimentos, mientras continúan las restricciones al ingreso de ayuda humanitaria en el enclave palestino.
T| Agencias

