Más de 50.000 personas fueron evacuadas debido a las inundaciones causadas por las intensas lluvias al norte de Marruecos, mientras el ejército se mantiene desplegado desde el jueves pasado por la crecida del río Loukkos y del embalse de Oued El Makhazine para apoyar a los habitantes ante los posibles desbordamientos, con alertas ante nuevos temporales de agua y vientos.

Las autoridades realizaron desfogues controlados del agua embalsada en Oued El Makhazine, como medida preventiva ante la nueva alerta roja de lluvias torrenciales que pueden superar los 150 milímetros y fuertes rachas de viento de hasta 90 kilómetros por hora a partir de mañana miércoles, según los informes meteorológicos.

La mayoría de las evacuaciones se efectuaron en Alcazarquivir, mientras que las actividades escolares fueron suspendidas por una semana y los comercios permanecen cerrados.

El temporal interrumpió las comunicaciones marítimas entre Tarifa, al sur de España, y Tánger, al norte de Marruecos, debido al mal tiempo en el estrecho de Gibraltar.

Tras siete años de una sequía devastadora que comprometió severamente la agricultura y el suministro de agua potable en diversas regiones, las recientes e intensas lluvias que azotan el país han traído un respiro crucial.

T/Telesur