
Una vez más un incendio forestal vuelve a importunar a Francia, ahora en la comunidad de Montséret, en el sureño departamento de Aude, lo que obligó hoy a confinar a más de 1.200 personas.
Las llamas ya devoraron al menos 100 hectáreas de bosques, en medio de temperaturas superiores a los 35 grados centígrados, cuando 250 bomberos intentan sofocar el fuego que se acerca a la villa de Saint-André-de-Roquelongue, indicó el canal BFMTV.
De acuerdo con ese medio de difusión, el nuevo siniestro pudo originarse después de incendiarse un auto al sur de Montséret.
Los bomberos en tierra cuentan con 70 vehículos especializados y el apoyo desde el aire de 10 medios aéreos, incluidos aviones y helicópteros para el bombardeo de agua.
Desde comienzos de este año, las llamas devoraron más de 117.000 hectáreas de bosques en Francia, indicó el ministro del Interior Laurente Nuñez.
T|PRENSA LATINA

