
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, llegó este jueves a Lisboa, última escala de una gira por Islandia y Grecia, para entrevistarse con el primer ministro portugués, Luís Montenegro, y con su homólogo luso, Paulo Rangel.
La visita fue rechazada este miércoles por cerca de 300 personas concentradas en el Largo de São Domingos bajo el lema “Marco Rubio no es bienvenido en Portugal”, una movilización muy inferior a la celebrada el martes en Atenas, donde unas 3.000 personas protestaron contra su presencia. Para hoy no hay convocadas protestas.
Las reuniones tendrán como principales asuntos la cooperación en defensa, economía y tecnología, el futuro uso de la base de Lajes, en las iuslas Azores; la sustitución de los cazas portugueses; las inversiones estadounidenses, y las relaciones comerciales, además de las divergencias entre Washington y la Unión Europea.
Según analistas consultados por EFE, Portugal dispone de un margen reducido para condicionar la cooperación militar con Estados Unidos, un aliado fundamental, pero debe preservar su autonomía y respetar sus compromisos europeos y sus obligaciones internacionales.
T/EFE

