El petrolero ruso Anatoli Kolodkin que llegó a Cuba inició este martes la descarga en el puerto de Matanzas.

El buque transportó unas 100.000 toneladas de petróleo de ayuda humanitaria, navegó con bandera rusa fue escoltado por un buque de guerra de la Armada rusa a través del canal de la Mancha, pero tras entrar en el Atlántico el petrolero continuó su viaje por su cuenta.

Es el primer petrolero en llegar a Cuba en tres meses, después de que Estados Unidos obligara a Venezuela y México a cortar el suministro de energía a la isla. Cuba no ha recibido ningún suministro de petróleo desde el 9 de enero, lo que ha provocado una crisis energética. México realizó el último envío, pero posteriormente interrumpió el suministro debido a la presión de Washington.

Previamente, el presidente de EEUU, Donald Trump, aseguró que no tiene objeción a que países, incluida Rusia, suministren petróleo a Cuba. «No nos importa dejar que alguien reciba un cargamento porque lo necesita. Tienen que sobrevivir», dijo a la prensa. «Si un país quiere enviar petróleo a Cuba ahora mismo, no tengo ningún problema, sea Rusia o no», agregó. «Preferiría dejarlo entrar, ya sea de Rusia o de cualquier otro país, porque la gente necesita calefacción, refrigeración y todas las demás cosas», reiteró.

La isla se encuentra en uno de los momentos más duros en las últimas décadas respecto a la crisis energética por la falta de petróleo. Algunos locales admiten que la situación es más dura que el período especial a comienzos de los 90, tras la caída de la Unión Soviética.

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, aseguró la semana pasada que su país está preocupado por la escalada de la tensión en torno a Cuba y se mantendrá solidario con el Gobierno de la isla caribeña.

Este martes, el tema de conversación de los lugareños en La Habana era la llegada del petrolero ruso. Nuevamente la dignidad cubana mueve la solidaridad internacional y recibe un respiro, demostrando que los principios no se negocian.

T/Agencias