
Los países del G7 mostraron este lunes su disposición a adoptar «todas las medidas necesarias» para estabilizar los mercados de hidrocarburos, cuyo precio se ha disparado por la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán, y eso incluye la posibilidad de recurrir a las reservas estratégicas.
Este es el principal mensaje al término de la reunión que mantuvieron por vídeoconferencia los ministros de Finanzas de los siete países más ricos del mundo.
El titular francés, Roland Lescure, cuyo país ejerce la presidencia rotatoria, dijo que por ahora no hay problemas de aprovisionamiento ni de gas ni de petróleo en Europa o en Estados Unidos. Sin embargo, explicó que la evolución de la situación el pasado fin de semana, en que se produjeron ataques a instalaciones petroleras en el golfo Pérsico, y la reacción de los mercados esta mañana, con fortísimas subidas del petróleo y del gas, había convencido a los países del G7 para «dar mensajes muy claros, muy firmes y espero -dijo- que muy eficaces para tranquilizar a todo el mundo».
En el caso del barril de brent, que sirve de referencia en Europa, la progresión llegó a ser en algunos momentos superior al 30 %, al superar puntualmente el umbral de los 119 dólares, que se sumaba al 20 % acumulado la semana pasada.
A primera hora de la tarde, el incremento era algo inferior al 10 %, aunque el barril de brent seguía por encima del listón simbólico de los 100 dólares.
T | EFE

