
El analista político Leopoldo Puchi considera que lo que está haciendo Estados Unidos (EEUU) al imponerse militarmente en el Caribe no es por una lucha contra el narcotráfico o por la delincuencia organizada en el continente, sino por el petróleo y las riquezas naturales de Venezuela, en medio de la reconfiguración política norteamericana.
Durante su participación en el programa Análisis Situacional, que transmite Globovisión con Oscar Schémel, presidente de Hinterlaces, Puchi explicó que el presidente norteamericano Donald Trump, ha reformulado la idea que tiene del mundo, y quiere tener el control de la zona más cercana para ser una gran potencia.
“Tiene interés de anexión, control y dominio directo. Por eso, la presencia militar en el Caribe va más allá de la coyuntura actual, es decir: cree que este mar y esta zona le pertenecen, bajo la militarización masiva y poderosa”, detalló Puchi a la vez que aseguró que esta presencia militar se mantendrá por mucho tiempo.
“Venezuela es un país con inmensas riquezas petroleras y existe un interés particular en el petróleo venezolano. Todos estos asuntos, tanto el petrolero como el geopolítico, hacen que Venezuela esté en la mira de esa nueva Doctrina Monroe 2.0, que plantea su predominio directamente, sin obedecer las reglas establecidas por el sistema mundial”.
El sociólogo y columnista reiteró que la política exterior de Estados Unidos reafirma que, una vez que pierden la capacidad de influir por la vía política, cultural y financiera, quieren imponerse por la vía de la fuerza militar, la sumisión y la subordinación.
Respecto a la política exterior del Gobierno Bolivariano, Puchi le manifestó a Schémel que, pese a la agresión, la amenaza sucesiva y la guerra psicológica dirigida a quebrar, Venezuela ha tenido una respuesta acertada y con mucho aplomo. “Hay varios aspectos que son importantes para evitar un ataque militar directo: la capacidad disuasiva militar con capacidad de acción con la milicia de resistencia interna, la cohesión y la firmeza de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, la actuación diplomática de voluntad de diálogo, las contradicciones internas de Estados Unidos y la posición de desacuerdo de intervención de los gobiernos y pueblos del mundo”, finalizó Leopoldo Puchi.

