
En un momento en el que las tensiones en el Medio Oriente por el conflicto entre Israel y Palestina están en un punto álgido, Estados Unidos lejos de optar por las conversaciones, refuerza su presencia militar en la región. El secretario de Defensa, Lloyd Austin, ordenó el envío de un submarino con misiles guiados a Medio Oriente y además pidió al equipo del portaaviones USS Abraham Lincoln que navegue más rápido hacia el área.
El conflicto se ha ido agudizando luego del bombardeo en el que fue asesinado el jefe político de Hamás, Ismail Haniyeh, el pasado 31 de julio en Teherán, hecho en el que Irán acusa a Israel y amenazó con represalias, aunque el régimen sionista niega su responsabilidad en el hecho. La madrugada de este martes se reportó el lanzamiento de al menos 30 cohetes hacia Israel desde El Líbano, que el ejército israelí atribuye al grupo chiita Hezbolá que opera desde ese lado de la frontera.
Mientras esto sucede, Francia, Alemania y Reino Unido pidieron a Irán y sus aliados que se abstengan de perpetrar ataques que «puedan intensificar aún más las tensiones regionales» y pongan en peligro la oportunidad de acordar un alto el fuego. Además, en un aparente intento de mediación de China para evitar un conflicto mayor, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Ali Bagheri Kani, respondió a su homólogo de Beijing que Teherán tiene «derecho a una respuesta apropiada y disuasoria» contra Israel para garantizar la estabilidad regional.
Asimismo, el presidente ruso, Vladímir Putin, y su homólogo palestino, Mahmud Abbás, mantienen este martes conversaciones en Moscú. Putin reiteró la necesidad de crear formalmente un estado palestino y acusó a la ONU de fracasar en la región.

