Primero fue Bolivia, luego Venezuela y ahora es Reino Unido, el país que enfrenta al propietario de la red social X, Elon Musk, por sus comentarios sobre las protestas británicas de extrema derecha, que han sido tomados como «desagradables».

El portavoz oficial del primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, ha declarado que «no hay justificación para este tipo de comentarios», en respuesta a la publicación de Musk que declaraba que «los efectos de la migración masiva y las fronteras abiertas son la causa de los disturbios».

El magnate, seguidamente, añadió «la guerra civil en Reino Unido es inevitable».

Tal apreciación no fue bien vista por Starmer, quien detalló tiempo más tarde que Reino Unido está «trabajando con las principales plataformas para asegurar que estos contenidos sean eliminados, pero hay mucho más que deberían estar haciendo».

La disparatada frase de Elon Musk fue incluso criticada por conservadores británicos. Tim Montgomerie, editor del sitio Conservative Home, la calificó como “extraordinariamente irresponsable. Necesitamos líderes que reduzcan la tensión, no que generen temores”.

A su vez, Michael Stephens, investigador del Instituto de Investigación de Política Exterior, dijo que “fabricar automóviles eléctricos y cohetes espaciales no equivale a comprensión política. La guerra civil no es en absoluto inevitable. El Reino Unido es un espacio pequeño lleno de mucha gente. Todos tenemos que lograr que funcione”.

Según el medio británico The Independent, esta es la sexta vez en los últimos ochos meses en los que Musk ha dicho que una guerra civil se está gestando en un Europa.

Según expertos y medios, las entradas en las redes sociales han estado avivando la inestabilidad actual durante días.

Con agencias