
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, interviene este sábado ante la Asamblea General de la ONU en un contexto marcado por el conflicto ucraniano, las tensiones con Occidente y las crecientes disputas sobre el orden internacional.
El canciller ruso denunció la política de Occidente, que recurre cada vez más a la fuerza bruta, actúa de forma impredecible y temeraria, y pone en peligro la vida y el bienestar del mundo. En este sentido, citó al presidente ruso, Vladímir Putin: «La dictadura de un único hegemón se ha descontrolado y es sencillamente peligrosa para quienes la rodean».
Este 22 de septiembre, comenzó en Nueva York la Semana de Alto Nivel del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, que reúne a jefes de Estado y de Gobierno, ministros y diplomáticos de todo el mundo. La sesión se desarrolla bajo el lema ‘Restaurar la confianza, gestionar la transformación: una ONU que cumpla para todos’, en un contexto global marcado por múltiples conflictos y fuertes tensiones entre Estados.
Europa intenta frustrar negociaciones de paz sobre Ucrania
Lavrov afirmó que por el objetivo utópico de contener a Rusia, Occidente con sus propias manos destruyó el sistema de seguridad europea y cultivó un régimen rusófobo en Kiev. El canciller denunció que «comprendiendo la futilidad de sus esfuerzos, en Europa hacen todo lo posible para impedir una regulación pacífica y frustrar las perspectivas de negociaciones en las que muchos están interesados, incluida la Administración Trump».
El ministro ruso acusó a Occidente de suministrar al régimen ucraniano armas y ayudar a Kiev «a dirigir drones y misiles contra civiles e infraestructura civil». Lavrov advirtió: «En Occidente sueñan con infligir a Rusia una derrota estratégica. Pero estos sueños, como ya ha sucedido muchas veces en el pasado, llevarán a un callejón sin salida estratégico a los propios instigadores de la guerra».
En este contexto, Lavrov enumeró una serie de acciones de Occidente que violaron las normas internacionales, entre ellas el secuestro de Nicolás Maduro y de su esposa, la diputada Cilia Flores. El canciller indicó que Rusia exige su pronta liberación.
Además, calificó de «inaceptable» el asesinato del anterior líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, y denunció que la agresión estadounidense-israelí atacó «no solo la infraestructura civil de Irán, sino también instalaciones nucleares pacíficas bajo protección del OIEA [Organismo Internacional de Energía Atómica]», causando «daño irreparable a todo el sistema de no proliferación».
Lavrov consideró necesario establecer confianza entre los Estados del Golfo, países árabes e Irán, y propuso el concepto ruso de seguridad colectiva para la región. Sobre Palestina, señaló que «ha llegado el momento de garantizar la condición de Estado del pueblo palestino», advirtiendo que si Israel continúa ampliando asentamientos en Cisjordania, «será imposible crear un Estado palestino. Simplemente no quedará espacio para él».
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