
Un equipo de investigadoras de la Universidad de Quilmes generó tres vinos a partir de la fermentación de bacterias patagónicas y bonaerenses.
Un tipo de producción que hasta ahora dependía de bacterias del exterior.
Blend 11-73, Blend Carácter Austral y Sello Bonaerense es el nombre que reciben los tres vinos, que están listos para ser presentados oficialmente, tras años de trabajo en el Laboratorio de Microbiología Molecular (LMM) de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ).
«La semana que viene se lanzan en la UNQ los tres tipos de vinos con cepas autóctonas”, anunció Elizabeth Tymczyszyn, investigadora del LMM de la UNQ.
Mujeres científicas las protagonistas
Par ello, ha trabajado en un equipo integrado por Barbara Bravo-Ferrada, Natalia Brizuela, Lucrecia Delfederico, Andrea Guillade, Liliana Semorile, Gabrial Rivas, Danay Valdes La Hens y las becarias Naiquen Flores y Marina Navarro. Todas mujeres científicas.
«Estos 3 blend formulados con diferentes combinaciones de cepas muestran diferentes perfiles aromáticos, desde vino con notas frutales y dulces a vinos secos y con más carácter, indicando que la actividad de estas bacterias es fundamental para las características del producto final”, amplió Tymczyszyn.
Se trata de la primera vez que un vino tinto casero es realizado por una universidad pública en Argentina.
“Queremos que en un futuro cercano los productores locales tengan a disposición estos cultivos de forma comercial», detalló Tymczyszyn.
Con información de El Tiempo

