La OTAN lanzó este miércoles la operación Centinela del Ártico, una misión para reforzar la presencia militar de la Alianza en la región y que es el resultado del acuerdo alcanzado por el presidente estadounidense, Donald Trump, y el secretario general aliado, Mark Rutte, tras la crisis abierta por las pretensiones de la Casa Blanca de hacerse con el control con Groenlandia.

El Mando Aliado de Operaciones (ACO, por sus siglas en inglés), será el responsable de la planificación y ejecución de todos los ejercicios, actividades y operaciones que la OTAN llevará a cabo en el Ártico, reforzando así la postura de la Alianza Atlántica para garantizar que toda la región del Ártico «siga siendo segura».

«‘Centinela del Ártico subraya el compromiso de la Alianza de salvaguardar a sus miembros y mantener la estabilidad en una de las zonas más estratégicamente significativas y ambientalmente exigentes del mundo», ha subrayado el comandante Supremo Aliado de la OTAN (SACEUR), Alexus G. Grynkewich, en un comunicado difundido por la organización.

El también general de la Fuerza Aérea estadounidense ha añadido que esta misión «aprovechará la fortaleza» de la OTAN para proteger la región ante la actividad militar de Rusia y el creciente interés económico de China en la zona.

T/Europa Press