
Naciones Unidas alertó que la violencia por parte de colonos israelíes en Cisjordania ha llegado a sus máximos históricos en este 2026, con más de mil ataques con víctimas o daños materiales en lo que va de año, impactando a más de 230 comunidades y desplazando a más de 2.000 palestinos.
La Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) ha indicado que más de 2.200 palestinos se han visto desplazados este año por los ataques por parte de los colonos y otras restricciones de acceso, a lo que se suman cientos de desplazados más a causa de las demoliciones llevadas a cabo por las autoridades israelíes.
Así, ha reseñado que durante la semana pasada resultaron heridos más de 30 palestinos en ataques perpetrados por colonos, que dejaron además «daños generalizados» en propiedades, infraestructuras vitales y medios de sustento de la población palestina en Cisjordania.
«El ritmo actual de ataques de colonos que causan víctimas o daños materiales, un promedio de seis incidentes por día, es superior al de cualquier año registrado», ha manifestado la OCHA, que ha añadido que los socios humanitarios siguen trabajando para dar apoyo a las personas en situación de necesidad, especialmente en el Área C, Jerusalén Este y «otras áreas en las que las autoridades palestinas no tienen permiso para dar servicios».
Este tipo de incidentes ha repuntado desde el 7 de octubre de 2023, fecha de los ataques contra Israel encabezados por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), si bien ya en los primeros nueve meses de ese año se habían registrado cifras récord de palestinos muertos en estos territorios en dos décadas, desde la Segunda Intifada.
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos denunció en marzo que más de 36.000 palestinos se habían visto obligados a desplazarse en tan solo un año por la creciente violencia ejercida por las fuerzas de seguridad y los colonos israelíes en Cisjordania, lo que aumenta el temor a que se produzca una «limpieza étnica» en la zona.
T/Europa Press

