
Ofrecer la opción de escuchar un foro, una obra de teatro o un sermón en inglés doblado al alemán, japonés o español sin la necesidad de contratar a un intérprete cada vez es más común gracias a la inteligencia artificial (IA).
Aunque la calidad de la traducción y la velocidad no es la misma que la de un experto, para muchas empresas es suficiente para ofrecer a su público.
Ejemplo de ello es la función del circutio off-Broadway en Nueva York (EEUU) de la obra Perfect crime, que lleva casi veinte años interpretándose a unos metros de la icónica plaza neoyorquina de Times Square y que esta semana optó por modernizar su oferta al convertirse en el primer teatro de la Gran Manzana en ofrecer al público la opción de usar un traductor de IA para ver la obra.
Los asistentes que al comprar la entrada han indicado que quieren usar la aplicación Wordly, ya sea para leer los subtítulos de la obra o escuchar la transcripción en su idioma natal, pueden usar su teléfono durante la función de dos horas.
Para que la luz de los teléfonos no moleste a los otros asistentes la compañía teatral ha optado por sentar en la quinta fila a los que necesiten la app, ya sea porque tienen dificultades para oír o porque su nivel de inglés no es lo suficientemente fluido como para seguir la obra.
Sin embargo, la cosa no es del todo perfecta, pues puede cometer pequeños errores como traducir la palabra tipo por escribir a máquina, en inglés type, en ambos casos.
En el caso de Perfect crime solo se oye la misma voz, una femenina, para traducir a todos los personajes, incluso los masculinos, algo que puede resultar confuso.

