Marine Le Pen, la líder del partido opositor Agrupación Nacional (RN, por sus siglas en francés), fue condenada a cuatro años de prisión y a una prohibición de postularse para un cargo público durante cinco años en Francia. La sentencia se produjo en el marco de un caso de malversación de fondos del Parlamento Europeo en el que la política fue declarada culpable este lunes.

Este veredicto de la corte significa que Le Pen no podrá participar en la carrera presidencial en 2027.

«El objetivo es garantizar que los representantes electos, como todos los justiciables, no se beneficien de un trato preferente», aseguró la presidenta del tribunal, Bénédicte de Perthuis, al anunciar esta pena de inhabilitación para Le Pen y el resto de acusados.

Tras conversar brevemente con su abogado, la líder de Agrupación Nacional (RN) abandonó el tribunal sin esperar las penas precisas que la justicia le impondrá. No realizó declaraciones a los numerosos medios presentes.

En detalle, Le Pen y varios diputados de la formación política fueron acusados de haber utilizado dinero destinado a asistentes parlamentarios de la Unión Europea para pagar a personas que trabajaron para la RN entre 2004 y 2016. Otros ocho miembros de la Agrupación Nacional fueron declarados culpables junto con Le Pen.

Según la investigación, el partido puso en marcha de «forma concertada y deliberada» un «sistema de malversación» de los 21.000 euros (22.700 dólares) al mes con los que cuenta cada eurodiputado para pagar a sus asistentes parlamentarios.

Pero el tribunal consideró que «en realidad» trabajaron para el partido Frente Nacional (FN), rebautizado RN en 2018, que se habría ahorrado importantes sumas de dinero con esta práctica prohibida por la legislación europea.

¿Inhabilitación inmediata?

Marine Le Pen siempre ha defendido su inocencia.

El 13 de noviembre, la fiscalía pidió 5 años de cárcel, dos de obligado cumplimiento, 300.000 euros (unos 325.000 dólares) de multa y cinco años de inhabilitación contra ella.

El ministerio público sorprendió al pedir además la ejecución provisional de la pena de inhabilitación para el derecho de sufragio pasivo, que no quedaría suspendida en caso de eventuales recursos y le impediría presentarse a elecciones.

«Reclaman mi muerte política», aseguró entonces la ultraderechista. Incluso el actual ministro de Justicia, Gérald Darmanin, criticó entonces el pedido de la fiscalía, al estimar que el tribunal no puede condenarla «electoralmente».

«Alguien a quien los jueces impiden presentarse a las elecciones plantea un problema fundamental en términos de separación de poderes y de control judicial de la democracia», dijo el vicepresidente de RN, Louis Aliot, también juzgado.

Tras el anuncio del fallo, Le Pen recibió el apoyo del presidente ruso, Vladimir Putin, y del primer ministro húngaro, Viktor Orban, quien escribió en su cuenta en la red social X: «¡Yo soy Marine!».

«Cada vez más capitales europeas toman el camino de la violación de las normas democráticas», reaccionó por su parte Dmitri Peskov, vocero de la presidencia rusa. T/RT-AFP F/AFP