Una de las jueces del tribunal encargado de definir si la muerte de Diego Maradona fue un homicidio, apodada «la jueza de dios», se apartó del caso este martes tras el escándalo por su participación en un documental, que pone en peligro la continuidad del proceso.

«Ante el pedido de todas las partes no tengo más que hacer lugar a la recusación planteada», dijo la jueza Julieta Makintach tras ser recusada por unanimidad durante el proceso en el que se juzgan las posibles responsabilidades por la muerte de Maradona el 25 de noviembre de 2020.

El pedido fue hecho por una de las defensas el martes pasado y acompañado en la audiencia de este martes por todas las partes, constató un periodista de la AFP.

La figura de Makintach, apodada por la prensa local como «la jueza de dios», quedó en la picota después de que se conocieran grabaciones no autorizadas en el tribunal de San Isidro, 30 Km al norte de Buenos Aires, donde tiene lugar el proceso.

Momentos previos a la recusación, la fiscalía mostró por primera vez el trailer de un documental del que la jueza participó y que había sido confiscado en una serie de allanamientos el jueves pasado, tras una denuncia presentada por dos de las querellas.

Denominado «Justicia divina», el documental habría contado con seis episodios de 30 minutos. En las imágenes proyectadas se mezclaban escenas de una entrevista a la jueza, tomas de ella caminando por tribunales, imágenes de Maradona y fragmentos de archivo de la repercusión mediática que tuvo su muerte.

Siete profesionales de la salud están acusados de homicidio con dolo eventual por la muerte de Maradona debido a un edema pulmonar mientras estaba en una internación domiciliaria recuperándose de una cirugía neurológica. La pena en caso de ser hallados culpables va de 8 a 25 años de prisión.

El escándalo pone en riesgo la validez de las 20 audiencias realizadas y los más de 40 testimonios presentados en el juicio desde que comenzó el 11 de marzo.

T/AFP