
Miles de jóvenes peruanos marcharon en ciudades de la costa del Pacífico, los Andes y la Amazonia en demanda de la renuncia del presidente interino José Jerí y de los miembros del Congreso, así como la derogación de leyes que a su entender favorecen la criminalidad, y en rechazo al crimen organizado, ante una ola de extorsiones y asesinatos sin precedentes.
Al menos 75 personas resultaron heridas en enfrenamientos ocurridos en esta capital, informó el propio Jerí, refiere AFP.
La protesta de organizaciones juveniles autodenominadas como Generación Z se produjo en medio de un alza de los reportes de asesinatos y extorsiones. Aunque en el mundo la expresión Generación Z corresponde a los menores de 30 años, en Perú las protestas incluyen también a sindicalistas y familiares de civiles muertos en las manifestaciones de 2022 y 2023.
El derechista José Jerí, de 38 años y hasta entonces jefe del Parlamento, asumió el poder de manera transitoria hasta julio de 2026, cuando deberá entregar el poder al elegido en los comicios generales del próximo año.

