Japón pondrá en marcha un equipo especial de hackers, que usarán la inteligencia artificial (IA) para buscar vulnerabilidades en los sistemas informáticos del país, en plena ola de ciberataques en el archipiélago, así lo informó este viernes el ministro de Economía japonés, Ryosei Akazawa.

«En casos recientes de acceso no autorizado, es posible que los atacantes estén utilizando la IA para realizar búsquedas exhaustivas y a gran escala de vulnerabilidades en los sistemas. Para contrarrestar estas amenazas, los defensores también deben aprovechar la IA a fin de adoptar una postura proactiva y preventiva», explicó Akazawa en una rueda de prensa.

El ministro detalló que el nuevo equipo se establecerá el mes que viene bajo el mandato de la Agencia de la Plataforma de Innovación (IPA, en inglés), dependiente del Ministerio de Economía nipón, y estará compuesto por expertos capaces de ejecutar ataques como los que llevan a cabo los cibercriminales. Akazawa aseguró dió instrucciones para que se «verifique rigurosamente» la fiabilidad de los integrantes del equipo.

Recientes ataques a empresas japonesas

El anuncio se produce mientras Japón sufre una oleada de ciberataques masivos que exponen los datos de millones de personas, afectando a todo tipo de empresas y entes públicos.

El listado de firmas japonesas afectadas va en ascenso, en áreas desde el transporte, la restauración y el comercio, hasta los servicios de prevención de desastres naturales, que se vieron obligados a suspender temporalmente el sistema de alertas de emergencias en varios municipios.

El pasado martes, la filial de ciberseguridad del conglomerado tecnológico japonés GMO afirmó haber confirmado el uso del agente de IA chino Artex en ciberataques registrados recientemente en Japón, después de que se identificara el uso de esta misma herramienta en ‘hackeos’ contra bancos de Corea del Sur.

A todo esto se suma la alerta emitida en los últimos días por gobiernos de todo el mundo tras el descubrimiento de vulnerabilidades graves en PHP, un lenguaje de programación utilizado en gran cantidad de páginas web, y que ha obligado a numerosas empresas japonesas a suspender temporalmente sus servicios para responder a la emergencia.

T/EFE