
Miles de personas marcharon este miércoles desde el Tribunal Supremo de Israel, en Jerusalén, hasta la residencia del primer ministro Benjamin Netanyahu, para exigir un adelanto electoral y un acuerdo que permita el retorno de los rehenes secuestrados por Hamás hace más de un año.
La protesta también se produjo para criticar el cese de Yoav Gallant como ministro de Defensa, que la oficina de Netanyahu comunicó por sorpresa, con el argumento de «discrepancias» entre ambos políticos.
Entre los carteles de los asistentes se leían mensajes como «Quien destruye no repara. Elecciones ya», o «La destrucción ya está aquí. Tenemos que convocar elecciones», en referencia al adelanto electoral que quienes salen a las calles en estas manifestaciones repiten desde hace meses.
También en Tel Aviv una multitud protestó contra Netanyahu en una manifestación cuyos integrantes portaban carteles con imágenes de los secuestrados que siguen en Gaza en poder de Hamás, considerado terrorista por la Unión Europea y otros países.

