
Israel y el movimiento chiita libanés Hezbolá intercambiaron este domingo masivos
ataques con misiles, marcando uno de los mayores enfrentamientos en la reciente
escalada de este conflicto.
La nación hebrea inició una ofensiva con 100 aviones de combate contra los
objetivos Hezbolá ante sospechas de que planeaba un ataque contra su territorio y
calificó sus acciones de «acto de autodefensa».
Además, las autoridades israelíes declararon el estado de emergencia durante 48
horas, abrieron refugios antiaéreos, cancelaron actividades recreativas y cerraron
playas e instituciones culturales.
A pesar de las acciones del Ejército de Israel, poco después el movimiento libanés
comenzó «un ataque aéreo a gran escala» contra el territorio israelí. Declaró que
esta ofensiva representa una respuesta «a la brutal agresión sionista en los
suburbios del sur de Beirut, que condujo a la muerte del gran líder de la yihad
Fuad Shukr», y destacó que se trata de la primera fase del ataque.
Hezbolá declaró haber lanzado 320 misiles contra el territorio israelí. De acuerdo
con el movimiento, sus ataques alcanzaron 11 bases militares en el norte del país
hebreo. (RT)

