
Las tropas israelíes capturaron en la noche del sábado, una montaña estratégica coronada por el castillo de Beaufort, construido por los cruzados, en el sur del Líbano. Se trata de la incursión más profunda en el país en más de un cuarto de siglo, ha señalado el Ejército israelí.
Desde esta noche, la bandera de Israel ondea ahora sobre la fortaleza medieval. La toma del castillo, cerca de la ciudad de Nabatiyeh, se produjo tras días de ataques aéreos y combates intensos en los pueblos cercanos, donde las tropas israelíes se han enfrentado a miembros de Hezbolá.
Su captura marca un importante desarrollo en la última guerra entre Israel y Hezbolá, iniciada el dos de marzo cuando Hezbolá lanzó cohetes contra el norte de Israel, dos días después de que Estados Unidos e Israel atacaran a su principal valedor, Irán.
Desde entonces Israel ha lanzado una invasión terrestre, en la que ha tomado decenas de pueblos y ciudades libanesas cerca de la frontera. Por su parte, Hezbollah ha disparado miles de misiles y enviado drones contra los soldados israelíes en el sur del Líbano y el norte de Israel.
El avance israelí se llevó a cabo, pese a un alto el fuego nominal en vigor desde el 17 de abril y a pocos días del próximo ciclo de conversaciones directas entre Líbano e Israel, previstas en el Departamento de Estado para los días dos y tres de junio.
T/Agencias

